El mundo en tus manos: videojuegos que te llevan de viaje sin despegar del sofá
Photo: InclusiveGameLab, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
Hay algo que los viajeros de corazón saben muy bien: la curiosidad no entiende de presupuestos ni de calendarios. A veces las ganas de perderte por las callejuelas de Tokio, recorrer los desiertos de Marruecos o contemplar los fiordos noruegos llegan en el peor momento posible. Y ahí, justo ahí, es donde los videojuegos hacen algo que pocas formas de entretenimiento consiguen: transportarte de verdad.
En La Maleta Online llevamos tiempo explorando cómo el gaming se ha convertido en una ventana al mundo, y hoy queremos hablaros de esos títulos que van mucho más allá del puro entretenimiento. Juegos que documentan, que enseñan, que emocionan... y que más de uno ha usado como inspiración para planear sus próximas vacaciones.
Cuando el videojuego se convierte en guía de viaje
No todos los juegos de exploración son iguales. Hay una diferencia enorme entre un título que ambienta sus misiones en una ciudad ficticia inspirada vagamente en algún lugar del mundo, y otro que reconstruye con mimo cada rincón de una metrópoli real. Los más interesantes para el viajero curioso son, sin duda, los segundos.
Assassin's Creed lleva años siendo, sin quererlo, una de las mejores herramientas de turismo virtual que existen. La saga de Ubisoft ha paseado a millones de jugadores por el Antiguo Egipto, la Grecia clásica, la Atenas de los dioses o la Bagdad del califato abasí. Pero si hay un capítulo que merece mención especial para el público español, ese es Assassin's Creed Origins, que incluye un modo «Discovery Tour» sin combates ni misiones, pensado exclusivamente para explorar y aprender. Una especie de documental interactivo que ha llegado a usarse en centros educativos. Nada mal para un videojuego de acción.
Japón, sin vuelo de 12 horas
Si hay un destino que genera fascinación casi universal entre los jugadores españoles, ese es Japón. Y pocos títulos capturan la esencia del país del sol naciente como Ghost of Tsushima. Ambientado en la isla de Tsushima durante la invasión mongola del siglo XIII, el juego ofrece un paisaje de una belleza arrebatadora: bosques de bambú, templos sintoístas, campos de flores de cerezo que se mecen con el viento...
Lo curioso es que, tras el lanzamiento del juego, el turismo real a Tsushima experimentó un aumento notable. El Gobierno japonés llegó a nombrar al protagonista del juego «embajador honorario» de la isla. Eso sí que es poder de prescripción.
Para una versión más urbana y contemporánea del Japón, Yakuza (ahora rebautizada como Like a Dragon) es una experiencia completamente diferente. Sus representaciones de los barrios de entretenimiento de Tokio, Osaka o Sapporo son tan detalladas que varios jugadores han reconocido haber usado el juego como mapa mental antes de visitar esas ciudades.
Europa en píxeles: más cerca de lo que crees
Para los que prefieren no alejarse tanto, el gaming también tiene mucho que ofrecer en tierras más familiares. A Plague Tale: Innocence y su secuela están ambientadas en una Francia medieval de una crudeza y una belleza visual difíciles de olvidar. Aunque el contexto histórico es sombrío, los paisajes que atraviesas cuentan una historia diferente: campiñas, castillos, ríos y ciudades amuralladas que invitan a buscar su equivalente real en un mapa.
Y si hablamos de España, no podemos ignorar que Uncharted 4 tiene una memorable secuencia ambientada en Cartagena. Pequeño guiño, sí, pero suficiente para que más de un jugador cartagenero se llevara una sonrisa de oreja a oreja.
El viaje interior: exploración sin destino fijo
No toda la exploración tiene que ser geográficamente reconocible para despertar el espíritu viajero. Hay juegos que capturan algo más difícil de definir: esa sensación de descubrir lo desconocido, de perderse en un lugar que no entiendes del todo y que precisamente por eso te resulta fascinante.
Journey es quizás el ejemplo más puro de esto. Sin palabras, sin mapa, sin instrucciones claras, te lanza a un desierto misterioso y te deja caminar. Es una experiencia que dura apenas dos horas pero que muchos describen como una de las más emocionantes que han tenido frente a una pantalla. No te enseña ninguna cultura real, pero te recuerda por qué el viaje, en sí mismo, tiene valor.
Death Stranding, de Hideo Kojima, va por un camino parecido aunque mucho más largo y denso. Su mundo postapocalíptico, inspirado visualmente en los paisajes volcánicos de Islandia, convierte el simple acto de caminar en algo significativo. Más de un jugador ha confesado que, después de completarlo, sintió unas ganas irresistibles de visitar Islandia. El poder de la imagen, en estado puro.
Simuladores: cuando el viaje se vuelve casi real
Mención aparte merecen los simuladores. Microsoft Flight Simulator es, sin exageración, una de las herramientas de exploración más impresionantes que existen. Con datos satelitales reales y una recreación del planeta Tierra de una precisión asombrosa, puedes sobrevolar tu pueblo natal, hacer un tour aéreo por las Islas Canarias o aterrizar en el aeropuerto de Barajas con un nivel de detalle que quita el hipo.
Muchos jugadores lo usan literalmente para preparar sus viajes: identifican puntos de interés, se familiarizan con la geografía de un destino o simplemente disfrutan de la vista que tendrán desde el avión. Es un uso tan legítimo como cualquier otro.
Jugar para viajar mejor
Hay algo que todos estos títulos tienen en común: despiertan curiosidad. Te hacen querer saber más sobre un lugar, una cultura, una época. Y esa curiosidad, tarde o temprano, acaba materializándose en búsquedas en Google, en conversaciones con amigos, en itinerarios que empiezan a tomar forma en una libreta.
En un mundo donde el turismo masivo genera debates cada vez más intensos sobre sostenibilidad y respeto cultural, no está de más que la primera toma de contacto con un destino sea a través de una pantalla. Llegamos mejor informados, más sensibles a lo que vamos a ver, más preparados para apreciarlo de verdad.
Así que ya sabes: la próxima vez que te pique el gusanillo del viaje y el presupuesto no acompañe, no cierres la maleta con resignación. Ábrela de otra manera. Enciende la consola, elige destino y empieza a explorar. El mundo es enorme, y está esperándote.
¿Tienes algún juego que te haya inspirado para visitar un destino real? Cuéntanoslo en los comentarios. En La Maleta Online nos encantan las historias que empiezan con un mando y acaban con un billete de avión.